¿Celulosa o pixeles?
GFK

En algunos casos la inclusión de nueva tecnología en determinados mercados más que una ventaja puede significar también una barrera; por lo menos en lo que se comunican los beneficios que ésta puede aportar y el consumidor los asimila y los adapta como un concepto normal en la vida diaria.

Existen categorías en las que la innovación tecnológica de inmediato es percibida de manera positiva y es adoptada como el siguiente paso, como lo de hoy, lo último. A manera de ejemplo, pensemos en la categoría de medios de reproducción musical, donde el surgimiento del CD rápidamente fue adoptado y pese a la diferencia de precios desplazó al casete.

Digamos que esa era prácticamente su única desventaja, ya que tecnológicamente es superior en todos los aspectos. Por el contrario, existen otras categorías que en sus primeros años de introducción no superan ni sustituyen por completo a la vieja tecnología y por eso se ven obligadas a luchar contra aquella terrible y tradicional frase No hay como las de antes-. Este mes precisamente nos referiremos a una categoría que padece de este fenómeno, pero que sin embargo muestra un crecimiento y evolución interesante día con día. Las cámaras fotográficas digitales.



Para descargar el documento completo
haga clic aquí